A los 104 años, murió el máximo líder de los judíos ortodoxos

12/Dic/2017

El País

A los 104 años, murió el máximo líder de los judíos ortodoxos

Shteinman, un líder religioso relativamente
pragmático, era la autoridad espiritual suprema de los ultraortodoxos lituanos
de Israel y también de Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña, y los medios
israelíes apuntan de modo unánime que con su muerte se cierra una época en su
comunidad, en proceso de fractura.
Era el jefe de Degel HaTorá (Bandera de la
Torá, en hebreo), la facción lituana del partido Judaísmo Unido por la Torá
(JUT), y presidente de su Consejo de Sabios de la Torá, cuya influencia sobre
los dos partidos ultraortodoxos, Shas y JUT, era determinante.
Nació en 1913 en Kamyanyets, cerca de lo
que había sido la frontera entre Polonia y Lituania y fue el único miembro de
su familia que sobrevivió el Holocausto.
En 1945, siendo ya un reputado rabino y
maestro religioso, llegó con su mujer Tamar, con la que tuvo cuatro hijos, a la
entonces Palestina, bajo protectorado británico.
Shteinman nunca sirvió en ningún puesto
rabínico ni judicial oficial y, al contrario que otros rabinos, su nombre y su
rostro son poco conocidos para el público israelí general.
Los medios señalan su estilo de vida
extremadamente modesto y su insistencia en que el único aprendizaje debía ser
la «Tora, la Torá, la Tora» (Pentateuco), según el diario israelí
Haaretz.
Por algunas de sus posturas pragmáticas en
diferentes asuntos públicos y su esfuerzo por evitar confrontaciones con el
Gobierno, sus detractores dentro de la ultraortodoxia lo criticaron y
combatieron eligiendo a un nuevo líder, el estricto rabino Shmuel Auerbaj.
En los últimos tiempos entró y salió del
hospital en varias ocasiones y con el deterioro de su salud los líderes de la
comunidad ultraortodoxa detuvieron el estudio en las yeshivas (casas de estudio
religioso) del país para rezar por la recuperación de Shteinman.
El rabino murió poco tiempo después que su
hija Dvora, quien falleció el mes pasado a los 72 años, noticia que no le comunicaron
a Shteinman.
La Policía reforzó su presencia en la
ciudad de Bnei Brak, donde ha tenido lugar el entierro masivo, seguido por
«decenas de miles de personas», según informó el portavoz policial,
Micky Rosenfeld.